Tapón mucoso: lo que debes saber y preguntar

En las primeras etapas del embarazo, se forma una acumulación de moco en el cuello del útero; esto se conoce como tapón mucoso. La función del tapón mucoso es impedir que las bacterias y las infecciones penetren en el útero y lleguen al bebé. A medida que tu cuerpo y el cuello del útero se preparan para el parto, expulsarás el tapón mucoso. Todo esto es algo muy habitual y natural durante el embarazo.

Un tapón mucoso es exactamente eso, una masa espesa de moco. Es normal que el tapón mucoso sea transparente, blanquecino o que presente un ligero rastro de sangre (rojo, marrón o rosa). Suele tener una textura gelatinosa, a la vez que es pegajoso y fibroso. Mide entre una y dos pulgadas de largo y tiene un volumen de entre una y dos cucharadas. Además, es relativamente inodoro.

Hacia el final del embarazo, a medida que el cuello uterino empieza a dilatarse (abrirse) y/o a acortarse (ablandarse y adelgazarse), es posible que pierdas el tapón mucoso. Esto se debe a que empezará a desprenderse y, a continuación, será expulsado por la vagina. Puede ocurrir de golpe, en forma de masa, o bien puedes perderlo gradualmente con el tiempo sin darte cuenta. El flujo vaginal del tapón mucoso tendrá un aspecto más espeso de lo normal y podría presentar un tono rojizo, rosado o marrón (debido a la sangre). La mayoría de las mujeres pierden el tapón mucoso a partir de la semana 37 de embarazo. A veces, la pérdida del tapón mucoso se produce días o semanas antes de la fecha prevista del parto; otras veces, ocurre durante el parto.

El tapón mucoso no tiene efectos secundarios; ¡piensa en él como una barrera de protección entre las bacterias del exterior y tu bebé!

¿Quieres hablar con tu médico sobre este tema? Aquí tienes tres posibles preguntas que puedes plantearle:

  • ¿Qué debo hacer si creo que he perdido el tapón mucoso antes de las 37 semanas de embarazo?

  • ¿Y si no sé si he perdido el tapón mucoso o no?

  • ¿Qué debo hacer si creo que mi tapón mucoso tiene demasiada sangre?

Consulta contenido adicional en la aplicación Modelo Health

Anterior
Anterior

Preeclampsia: lo que debes saber y preguntar

Siguiente
Siguiente

Lograr la equidad en la salud materna