Con motivo del Mes de la Herencia Hispana, en primer plano: la crisis de la salud materna en la comunidad latina
Patricia Encina, cofundadora de Modelo Health
El Mes de la Herencia Hispana, que se celebra del 15 de septiembre al 15 de octubre, rinde homenaje a la rica historia, la cultura y las contribuciones de los hispanoamericanos y latinoamericanos. Este periodo nos anima a abrazar los valores de unidad y resiliencia dentro de las comunidades hispanas que siguen dando forma a nuestra nación. Como latinoamericana de tercera generación, casada con un latinoamericano de primera generación y madre de dos hijos pequeños, nuestras raíces son una fuente constante de inspiración para mí. Agradezco la celebración del Mes de la Herencia Hispana, que brinda al país la oportunidad de reconocer y celebrar nuestro patrimonio. Nos enorgullece ser latinos y nos sentimos afortunados de poder compartir nuestra hermosa cultura y tradiciones.
Por otro lado, todavía hay muchas personas que no comprenden del todo nuestra cultura, aunque sigo teniendo esperanza. Como cofundadoras de una empresa dedicada a abordar la crisis de la atención sanitaria materna, Nic y yo creemos que uno de los mayores regalos que podemos ofrecer a nuestros hijos y a las comunidades de color es el poder del conocimiento y la confianza que se deriva de utilizar esa información.
El mes pasado, al poner de relieve las desigualdades que afectan específicamente a las madres latinas en EE. UU., reconocimos que se ven gravemente afectadas por la actual crisis de salud materna. A pesar de los avances en la asistencia sanitaria, las madres latinas se enfrentan a tasas desproporcionadamente elevadas de morbilidad y mortalidad materna. Entre los factores que contribuyen a ello se encuentran las desigualdades socioeconómicas, el acceso limitado a una asistencia sanitaria de calidad, las barreras lingüísticas y la falta de una atención que tenga en cuenta las diferencias culturales. Muchas mujeres latinas sufren retrasos en la atención prenatal, lo que puede dar lugar a complicaciones que podrían haberse evitado con una intervención temprana. Problemas sistémicos como el racismo y los prejuicios implícitos dentro del sistema sanitario agravan aún más estos retos, lo que se traduce en una atención inadecuada para las madres latinas.
Sin embargo, hay un camino a seguir, ya que cada vez más organizaciones, profesionales sanitarios y defensores de los derechos están tomando medidas para hacer frente a esta crisis. Para quienes se preguntan cómo pueden ayudar, debemos garantizar un mejor acceso a una asistencia sanitaria asequible, mejorar los servicios adaptados a las diferencias culturales y promover políticas que protejan la salud y los derechos de todas las madres. Al dar prioridad a la equidad en la atención materna para las mujeres latinas, podemos salvar las vidas de las madres y sus bebés, lo que beneficiará no solo a la comunidad latina, sino también al futuro de todos los estadounidenses.

